La semana pasada este escribidor y la Yaretzi López viajamos a Orizaba y nos enseñaron una antigua casa abandonada que dicen está embrujada. Nos pareció interesante la historia, la buscanos en internet y la encontramos. Ya nos habían comentado algo al respecto. A ver qué opinan, amigues lectores. Ahí va una somera síntesis de esta fascinante leyenda urbana:
La casa está ubicada en las calles Sur 2 y Poniente 5, casi en la zona centro de la bella ciudad. Afirman que a quien se atreva a pasar una noche completa adentro, se la regala el ayuntamiento orizabeño y también se comenta que aquellos que lo intentaron, se marearon, vomitaron, perdieron el sentido y amanecieron dormidos en la calle sin recordar qué más ocurrió adentro.
Cuentan los vecinos que en el interior de la casa fueron asesinados sus propietarios hace muchos años y que allí todavía moran los fantasmas.
¿Se animan a entrar, permanecer adentro toda una noche y luego convertirse en los dueños de la casa? Por si las dudas, nosotros... no.
DESEMPLEADOS DE NIVEL
Mario Moya Palencia, quien fuera secretario de Gobernación y considerado un potencial presidenciable, no fue escogido como sucesor del presidente Luis Echeverría, y cuentan sus amigos que tiempo después de entregar el cargo de secretario de Gobernación, Moya Palencia visitó al ya para entonces presidente de la república, José López Portillo.
--Pepe, ayúdame por favor. No tengo dinero y necesito trabajar --le suplicó a su amigo presidente.
O sea, como en la vieja telenovela de Verónica Castro, "Los ricos también lloran", los que alguna vez fueran altos funcionarios públicos también sufren.
López Portillo lo nombró director general de FONATUR y asunto resuelto. Para algo es "el pinche poder" (Fidel Herrera dixit).